Un Skate por Navidad By @CorySk8

Un Skate por Navidad en Gorila Skateshop

Un Skate por Navidad By @CorySk8

Hoy quiero comentaros cómo, cuándo y por qué empecé a patinar. La historia es larga, así que me saltaré lo máximo posible.

Como no, mi historia empieza en navidad, una de mis épocas del año preferidas ya que hay regalos y te juntas con la familia, por lo menos antes.
Corría el año 1989 en Alcobendas, y esas navidades marcarían toda mi vida.

No recuerdo bien lo que me regalaron pero si recuerdo a la perfección lo que le regalaron a mi hermano mayor, un skate de marca comercial de la época.

En ese preciso momento, cuando vi a mi hermano salir a la calle con frío y bajando la cuesta de mi barrio con una sonrisa en la cara, mi mundo cambió.

Pasé un año compartiendo con él aquel monopatín que no duró mucho y fue renovado en mi cumpleaños con el dinero que me dieron.

Me compré un Sancheski (un monopatín de Irún) que era lo único que se podía conseguir entonces. Mis recuerdos más felices son con ese monopatín sin punta que siempre llevaba debajo del brazo y con el que realizaba trucos que a día de hoy creo que no me atrevería a hacer con uno moderno.

En las siguientes navidades si me compraron un skate y es lo mejor que mis padres pudieron hacer, me centré en el deporte en un las peores fases de mi vida, creo que sabeis de lo que hablo.

Como es un cuento y parece una redacción, voy a empezar a meter la fantasía. Llegaron de nuevo las navidades, y esta vez me regalaron un skate (sólo la tabla) profesional (Por fin!!!!). Como en mi localidad no teníamos una tienda especializada de Skate y quedaban unos años para el nacimiento de internet, me tuve que desplazar a la capital.

En esa época sólo teníamos dos tiendas gobernadas, una por un ogrogigantesco cerca de Colón y un enano gruñón en la otra próxima al auditorio nacional. Dependiendo de
la marca que te gustara tenías que acudir a una o a otra.

Yo, con mi armadura de juventud me dispuse a batirme en duelo con el ogro gigantesco para poder conseguir mi primera tabla de calidad, que fue una Santa Cruz de la rama de Santa Monica Air Line (NATAS KAUPAS KITTY).

Mi juventud y valentía no fueron suficientes para dar pena al ogro y como me faltaba dinero para la lija (que no me regaló), tuve que patinar sin ella un tiempo. A la semanas acudí al ogro y para mi sorpresa me puso la lija diciéndome que: «Si se lo hubiera dicho….»

Eso son las navidades, son compras, sorpresas, fantasía…
Las compras a día de hoy con internet y con las posibilidades que tenemos son infinitas, aún así todavía hay ogros y enanos jajajaja.

Lo que si quisiera comentar, gracias a los años que llevo patinando, es que la mayoría de los regalos que hago en navidad provienen de tiendas de skate, porque tienen una gran variedad de productos, que no solo son de skate como complementos, arte, libros, ropa y accesorios varios.

Siempre prefiero comprar apoyando los comercios locales y más ahora con el problema del COVID 19. Han tenido que reinventarse y gastar muchísimo dinero para poder seguir a flote, asegurando la calidad de sus productos y la seguridad higienicosanitaria de sus clientes.

Las compras por internet son una de las mejores y más seguras en estos tiempos, en Gorila SkateShop se preparan los paquetes con la mayor de la seguridades y con la rapidez que nos caracteriza, gracias a uno de los más grandes stock de material y marcas.

UN SALUDO Y FELIZ NAVIDAD.
Cory

@corysk8

Ilustración by: Santa Clauz by Jimbo Phillips

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